Un Hogar Construido con Amor

Año - 2025
Ubicación - España
Superficie total - 360 m²
Estado - En processo

SOBRE EL PROYECTO

La idea de crear mi propia casa no nació de un sueño de realización arquitectónica. No soy arquitecto, sino diseñador de interiores, especialista en renovación y transformación espacial. En lugar de invertir años en planos, permisos y construcción, adopté un enfoque diferente: Busqué una casa que ya tuviera carácter. ¿Mi principal requisito? Una distribución única: algo con individualidad, no otra caja predecible. Otra condición crítica era la escalera. Con dos niños pequeños y nuestra propia necesidad de comodidad, los escalones empinados no eran una opción. Pero en esta región montañosa, donde las parcelas a menudo parecen una cascada, no era un reto menor.

CLIENTE

¿El cliente? Mi propia familia. Este proyecto era muy personal: una oportunidad para diseñar no sólo un espacio bonito, sino también significativo. Sólo trabajé con proveedores de confianza, con los que he colaborado a lo largo de los años, porque el verdadero diseño de interiores se basa en las relaciones, la integridad y la visión compartida.

Para el estilo, elegí el clasicismo contemporáneo en una paleta suave y neutra. Al igual que muchos arquitectos que visten de negro para mantener el foco visual, me alejé de los acentos atrevidos en favor de texturas profundas, detalles tranquilos y materiales atemporales. Conservamos alrededor del 70% de la distribución original. El 30% restante incluía ajustes para mejorar la luz y la funcionalidad, cambios bien pensados que dieron vida al diseño.

RESULTADO

Buscamos durante dos años. La compra en sí nos llevó otros ocho meses. ¿Qué hizo que esta casa fuera la elegida? Una distribución en dos niveles con una gran escalera central que recuerda a las villas clásicas europeas. Habitaciones cuidadosamente separadas que proporcionan intimidad y tranquilidad sin necesidad de insonorización. Un interior completamente intacto -sin reformas en 25 años- que nos permitió ver su estructura y materiales originales, y transformarlo partiendo de cero.

El resultado es un hogar a la vez elegante y vivo. Un lugar de confort duradero e inspiración tranquila. Restauramos los suelos de madera originales, mantuvimos las ventanas auténticas y utilizamos tantos elementos existentes de la casa como fue posible, no sólo por sostenibilidad, sino para preservar su alma.

En lugar de crear algo nuevo desde cero, dimos una segunda vida a esta casa. Ahora está lista para vivir otros 25 años, con nuestra familia, nuestros recuerdos y una nueva historia entretejida en cada rincón.

CÓMO ERA LA CASA ANTES DE LA REFORMA

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