Me llamo Katerina Churina y soy la fundadora y directora creativa de Churina Design. En este diario quiero compartir mi forma de mirar los espacios, empezando por cómo llegué al interiorismo.
Desde pequeña tenía claro a qué quería dedicarme. Mi madre disfrutaba creando y reparando objetos; mi padre era arquitecto. A los seis años ya le acompañaba a las obras. A los ocho construía maquetas de las villas y los restaurantes que imaginaba.
Recuerdo con claridad las visitas a los amigos de mi padre, arquitectos y artistas. Sus casas me fascinaban. Podía pasar horas observando los interiores, fijándome en los detalles e imaginando la vida de quienes los habitaban.
En 2003 diseñé la habitación de una amiga: fue mi primer proyecto de interiorismo. Me ocupé del proceso completo, desde la idea y los bocetos hasta los planos eléctricos y el seguimiento de las decisiones de diseño durante la reforma.
Aquella experiencia me dio confianza para desarrollar mis propias ideas.
Durante el último año de mis estudios de arte, conseguí mi primer trabajo en un estudio de arquitectura. Fueron los únicos cinco meses en los que trabajé por cuenta ajena.
En aquella etapa adquirí experiencia y comprendí que mi forma de entender el diseño y de organizar el trabajo era distinta. Quería escuchar con atención a cada cliente y desarrollar una respuesta propia para cada proyecto. Esa diferencia me llevó a dejar el estudio.
En 2009 fundé mi propio estudio. Quería diseñar para las personas, atender a sus necesidades y prever los presupuestos antes de empezar la reforma. También quería acompañar las decisiones de diseño hasta que pudieran instalarse en su nueva casa.
Sigo trabajando con la misma intención: crear interiores cuidados, bien pensados y ligados a la vida de quienes los habitan.
Me alegra darte la bienvenida al diario de Churina Design.