Ferm Living y el minimalismo táctil

Ferm Living es una de las marcas escandinavas a las que tengo más cariño. Me interesa su atención a los materiales, al tacto y a la comodidad de los objetos que usamos a diario.

Fachada de ladrillo cubierta de vegetación, con buhardillas y una hilera de bicicletas delante.

Elegí lámparas Arum para mi casa: de pie para el salón y de sobremesa para el dormitorio. Me gusta cómo su luz y sus formas aportan matices a las estancias.

Su idea de un minimalismo suave tiene mucho en común con nuestra forma de trabajar en Churina Design: tonos con matices, materiales naturales y formas sencillas, bien resueltas.

En el estudio prestamos atención al tacto de los materiales y al uso de cada espacio. La estética y la función forman parte de las mismas decisiones.

Al desembalar las piezas, me detuve en los detalles: el embalaje, el acabado mate, las curvas y el peso de la lámpara. Son cualidades que se aprecian al tener un objeto cerca y utilizarlo.

Durante 3 Days of Design 2023, en Copenhague, asistí a un evento privado de Ferm Living en su sala de exposición principal: un espacio de 450 m² en un edificio restaurado de 1777. La luz, la amplitud, los tonos naturales y las líneas arquitectónicas definían el lugar.

Allí visité la exposición «El arte de hacer», que recorría la creación de piezas de Ferm Living, desde los bocetos hasta el objeto terminado. Me interesó especialmente ver el proceso y las decisiones que hay detrás de cada pieza.

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